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¿Qué características tiene una buena intervención educativa comunitaria para que estudiantes de 5.º de secundaria consuman alimentos ricos en hierro, como la sangrecita?

Dayra Ruiz
hace 3 días
4 min de lectura


INTRODUCCIÓN

Cuando nosotros solemos hablar de la anemia terminamos asociándola en el perjuicio de los pequeños, sin embargo, son los adolescentes quienes también están en riesgo, debido a que crecen rápido y, en las mujeres, la menstruación aumenta en sus necesidades del consumo de hierro [1].Esto se hace ver en una población de 355 adolescentes de secundaria de Ancón, donde el 86,8 % no llegaba a cubrir ni la mitad del consumo diario de hierro, y tan solo el 9 % hacia consumo de carnes, vísceras y sangrecita [1]. Por otro lado, en la población de 5to de media, se realizó un estudio en el cual el 33 % de estudiantes presentaba anemia y esto también estaba vinculado a su rendimiento académico [2], por lo que podemos nosotros observar que detrás de esas cifras, se encuentran estudiantes agotados que no son capaces de poder concentrarse y realizar sus actividades diarias sin algún problema y que quizá ellos mismos creen que el problema es su falta de esfuerzo, cuando en realidad puede ser de alimentación.

Mi postura se basa en que una buena intervención educativa comunitaria para que estudiantes de 5.º de secundaria consuman alimentos ricos en hierro, como la sangrecita, no solo se resuelve con charlas informativas, sino que debe partir de escuchar a los jóvenes, ser vivencial y sobre todo contar con la familia, la escuela y la comunidad.


DESARROLLO

El primer error que se suele cometer en una intervención educativa sería llegar al colegio y dar una charla ya preparada. Un estudio realizado en Ancón, el pescado, el cual es rico en hierro y que está disponible en la zona, se comía tan solo dos o tres veces al mes, y las autoridades correspondientes recomendaron investigar primero los aspectos subjetivos de ese bajo consumo [1]. Acá yo estoy de acuerdo que antes de explicar sobre los nutrientes, se debería preguntar a los estudiantes qué sienten frente a la sangrecita, si la han probado, quién cocina en casa y cuánto cuesta, ya que también se encuentran vacíos de conocimiento, como el hecho que en Huánuco, son pocos los adolescentes que saben sobre las consecuencias de la anemia

[3] y es que saber no es lo mismo que hacer; debido a que todos sabemos que “hay que comer sano” y aun sabiéndolo no siempre lo hacemos. Por eso estoy también de acuerdo con una tesis cusqueña en la cual separa la educación nutricional de la motivación, donde el cambio de comportamiento necesita del acompañamiento constante [5].

Por ejemplo, el Ministerio de Salud propone sesiones demostrativas que se basan en “aprender haciendo” [5], y yo creo que ese es el camino, debido a que eso ayudará a los jóvenes a perder el rechazo hacia alimentos como la sangrecita y a sentirse capaces de prepararlos por sí mismos.

En Santa Rosa, se realizó una intervención con dinámicas y tareas que mejoró los conocimientos de 72 estudiantes, pero no se llegó a medir si comieron distinto [4], y un buen puntaje en un examen no refleja a un plato diferente en la mesa. Yo propondría degustaciones, como también concursos de recetas con ingredientes del mercado, combinaciones que ayuden a absorber mejor el hierro y que los propios estudiantes sean los promotores ante sus compañeros, porque se escuchan más entre ellos que a un adulto.

Por otra parte, un adolescente pocas veces decide solo qué va a comprar y qué se va a cocinar; así que de poco sirve convencerlo, si en casa la sangrecita no va a llegar a la mesa. Por eso yo coincido con la recomendación de involucrar más a los padres y revisar lo que se está vendiendo en los kioscos de las escuelas [4], con la ayuda de que tanto la familia y el entorno escolar moldeen los hábitos [5]. Por otro lado, los establecimientos de salud pueden orientar y coordinar el tamizaje de hemoglobina [2], y los comerciantes del mercado pueden asegurar un abastecimiento higiénico. Además de que hay que ser respetuosos, ya que aunque lo que para unos es un plato rico, para otros es un poco difícil de aceptar [5], y no solo se trata de decir que la comida de casa está mal, sino de también sumar opciones, incluyendo alternativas económicas [1].

Finalmente, se debe tener en cuenta que los cambios reales son lentos y esto se hizo ver en la intervención de Santa Rosa que se desarrolló en pocos días y evaluó solo conocimientos, así que no sabemos si algo perduró [4], mientras que la tesis del Cusco incluye la sostenibilidad como parte de un programa [5]. Así que para 5.º, que egresa pronto, me parece clave dejar algo, un granito de arena, un recetario hecho por ellos, promotores en 3.º y 4.º y un seguimiento durante varios meses.


CONCLUSIÓN

En conclusión, no solo se trata del hierro, sino de cuidar a los adolescentes que están comenzando a poder decidir por sí mismos. Por otro lado, aunque una buena intervención educativa les ofrecerá diversas fuentes de información, lo más importante radica en las experiencias en las que puedan ellos participar y el acompañamiento que nosotros les brindaremos con el tiempo, es por eso que, si nosotros logramos lo esperado, es más probable que la sangrecita deje de ser un alimento rechazado y se convierta en una opción más en su plato del día a día.


REFERENCIAS

  1. Vila M, Quintana M. Ingesta de hierro dietario en mujeres adolescentes de instituciones educativas. An Fac Med (Lima). 2008;69(3):172-5 [citado 2026 oct 18]. Disponible en: https://www.scielo.org.pe/pdf/afm/v69n3/a05v69n3.pdf

  2. Cotrina W. Anemia por deficiencia de hierro y rendimiento académico en estudiantes del nivel secundaria de la I.E.N “Aurelio Miroquezada”, 2019 [tesis de pregrado]. [Ciudad]: Universidad César Vallejo; 2021 [citado 2026 oct 18]. Disponible en: [URL pública del repositorio]

  3. Blas Zevallos EC, Criollo Paredes JI. Nivel de conocimientos en la prevención de anemia en adolescentes. Rev Eugenio Espejo. 2023;17(2):57-66. doi: 10.37135/ee.04.17.07 [citado 2026 oct 18]. Disponible en: https://eugenioespejo.unach.edu.ec/index.php/EE/article/view/510/362

  4. Pacora Bustamante A. Intervención educativa nutricional en adolescentes de una I.E.P. del distrito de Santa Rosa, Lima-2025 [trabajo de suficiencia profesional]. Lima: Universidad Privada del Norte; 2026 [citado 2026 oct 18]. Disponible en: https://repositorio.upn.edu.pe/backend/api/core/bitstreams/53bc1a32-c09d-44eb-8bf0-f21a44374015/content

  5. Condori Ccolqque F, Ortiz Condori CM. Programa de alimentación saludable para potenciar el proceso de aprendizaje de los estudiantes de la Institución Educativa Miguel Grau Seminario del Cusco, periodo 2025 [tesis de pregrado]. Cusco: Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco; 2026 [citado 2026 oct 18]. Disponible en: https://repositorio.unsaac.edu.pe/server/api/core/bitstreams/682747b0-c7a5-4774-91d6-e148d5bb17de/content

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