¿Cómo saber si se le está dando a la IA un uso correcto y responsable?
INTRODUCCIÓN
Las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) constituyen uno de los problemas más graves de la salud pública en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, causaron al menos 43 millones de muertes en 2021, lo que equivale al 75 % de los fallecimientos no atribuibles a una pandemia (1). En el Perú, el informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática muestra que estas enfermedades continúan afectando a una parte importante de la población, con especial presencia entre los adultos mayores (2).
Frente a este panorama, cabe preguntarse por qué persisten las complicaciones de enfermedades que pueden controlarse. Una explicación frecuente es la falta de adherencia al tratamiento: se estima que cerca de la mitad de los pacientes con enfermedades crónicas no sigue las indicaciones médicas (3). Sus causas son diversas e incluyen los olvidos, la falta de recursos económicos y la información insuficiente o poco clara. Este ensayo se centra en los olvidos y en la información, pues son los factores sobre los que un estudiante de ciencias de la salud puede influir con su formación; las barreras económicas y de acceso a los servicios exceden su alcance y requieren respuestas del sistema de salud.
Esta problemática es cercana: casi todos conocemos a un familiar con una enfermedad crónica que no sigue su tratamiento, y quien estudia ciencias de la salud suele sentir el deseo de ayudar, aunque también la duda de si será capaz de hacerlo. Por ello, este ensayo busca responder si los estudiantes de ciencias de la salud pueden mejorar la adherencia al tratamiento de sus familiares con ENT. Sostengo que sí, siempre que su intervención se limite a orientar, educar y acompañar, sin modificar lo indicado por el médico. Para sustentarlo, examino primero el papel de la comunicación clara y la alfabetización en salud; luego, el de las intervenciones educativas; después, lo que los estudiantes pueden aportar desde su formación; y, finalmente, los límites dentro de los cuales esta tesis es válida. De ser acertada, la familia podría constituirse en un primer nivel de apoyo al tratamiento y la formación universitaria en salud adquiriría una proyección comunitaria inmediata.
DESARROLLO
Para empezar, la comunicación clara y precisa es la base de cualquier intervención sobre la adherencia. Cuando una indicación no se comprende, aumenta la probabilidad de olvidos, errores en la dosis o abandono del tratamiento. Esto se relaciona con la alfabetización en salud, entendida como la capacidad de comprender la información médica básica y utilizarla para decidir sobre el propio cuidado. Un metaanálisis de 220 artículos encontró que un mayor nivel de alfabetización en salud se asocia significativamente con una mejor adherencia en pacientes con enfermedades agudas y crónicas (3). Aunque se trata de una asociación y no prueba por sí sola una causa, sugiere que mejorar la comprensión del paciente es un camino razonable para mejorar su cumplimiento. En este punto el estudiante puede aportar de forma concreta: traducir las indicaciones a un lenguaje sencillo y comprobar que su familiar las entendió, por ejemplo, pidiéndole que explique con sus propias palabras cómo y cuándo tomará cada medicamento.
Ahora bien, comprender no siempre basta; también es necesario consolidar lo aprendido y sostenerlo en el tiempo. Ahí intervienen las intervenciones educativas en salud, que permiten corregir creencias erróneas, reforzar los conceptos básicos de la enfermedad y fomentar hábitos saludables. Un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados concluyó que las intervenciones de alfabetización en salud mejoran el nivel de alfabetización y la salud de los pacientes con enfermedades crónicas (4). Al articular esta evidencia con la anterior, se obtiene una cadena plausible: educar mejora la comprensión, la comprensión se asocia con una mayor adherencia y esta, a su vez, favorece el control de la enfermedad. Además, intervenciones sencillas, como un recordatorio diario o la organización semanal de los medicamentos, atienden los olvidos, otra de las causas señaladas al inicio. Cabe precisar que estos estudios se centran en pacientes en general y en intervenciones realizadas por profesionales; por tanto, su aplicación a los estudiantes es una inferencia que requiere respaldo adicional.
Ese respaldo proviene, en parte, de experiencias en las que estudiantes de ciencias de la salud realizan acciones de prevención. En un programa implementado en una facultad de medicina de Francia, las acciones de los estudiantes fueron bien valoradas por los beneficiarios consultados y la mayoría de los estudiantes manifestó su intención de seguir abordando la prevención en el futuro (5). Si bien ese estudio no evaluó la adherencia ni se realizó con familiares, muestra que la población acepta la orientación de estudiantes y que estos pueden desarrollar acciones de promoción de la salud desde su etapa de formación. En el hogar, además, el estudiante cuenta con ventajas que no tiene un profesional en consulta: contacto cotidiano, confianza y la posibilidad de acompañar y motivar al familiar de manera continua, lo cual va más allá de transmitir información.
Sin embargo, esta tesis solo es válida bajo ciertas condiciones. Primero, el rol del estudiante debe limitarse a informar, reforzar y acompañar; la modificación de dosis o la suspensión de medicamentos corresponden al profesional tratante, a quien se debe derivar ante cualquier duda clínica. Segundo, la formación es relevante: en el mismo programa francés, dos tercios de los estudiantes no se sintieron suficientemente preparados para realizar las acciones (5), lo que indica que estas iniciativas requieren orientación y supervisión. Tercero, la propuesta atiende los olvidos y la falta de información, pero no resuelve las barreras económicas ni el acceso a los medicamentos, que dependen del sistema de salud. Finalmente, la evidencia revisada muestra asociaciones y resultados obtenidos en otros contextos; hacen falta estudios que evalúen directamente el efecto de los estudiantes sobre la adherencia de sus familiares. Reconocer estos límites no debilita la tesis, sino que precisa el contexto en el que es defendible: un acompañamiento informado, acotado y complementario a la atención médica.
CONCLUSIÓN
En síntesis, a lo largo de este ensayo se vio que la IA generativa tiene en el sector educativo un impacto positivo, al facilitar el aprendizaje y la investigación, y uno negativo, al generar dependencia, y que otros argumentos en su contra, como la procrastinación, no se sostienen frente a los estudios. De ello se derivan tres conclusiones. Primero, lo que determina el tipo de impacto es la manera en que usamos la IA y el propósito que le damos. Segundo, un uso responsable exige apoyarse en ella sin delegarle el trabajo, revisar sus resultados y reconocer su uso.
Tercero, la mayoría de las tecnologías puede tener diversos usos, pero es responsabilidad nuestra que los efectos que produzcan sean beneficiosos para nosotros y para nuestro entorno. Esta responsabilidad, que debemos tener y transmitir a otros, es uno de los pilares de nuestra sociedad y, al igual que todos nuestros valores, debe determinar nuestra forma de actuar.
REFERENCIAS
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Vasquez Reyes LA, Bustillos Borja RH, Estrada Cantero JN, Quiroz Castañeda EP, Medina Rondán AM. INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN EL DESARROLLO DE HABILIDADES INVESTIGATIVAS EN ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL- FACULTAD DE HUMANIDADES (UNFV- FH), 2025. Aula Virtual [Internet]. 2025; 6(13): 2088-2109. Disponible en: https://doi.org/10.5281/zenodo.17684079
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Aquije Ramirez K, Michuy Rodas FDM, Chavez Paredes RC. Integración de la IA en metodologías educativas para potenciar el pensamiento crítico en la educación universitaria: una revisión sistemática. Revista InveCom [Internet]. 2025; 6(2): 1–9. Disponible en: https://doi.org/10.5281/zenodo.17096540
Condori HS, Quispe GNV, Mamani AQ. Relación entre dependencia a la inteligencia artificial, rendimiento académico y procrastinación académica en universitarios. Revista Eugenio Espejo [Internet]. 2026; 20(1): 130-145. Disponible en: https://eugenioespejo.unach.edu.ec/index.php/EE/article/view/942



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